jueves 16, abril
Cerrado, 11:00-17:30 H.
Lunes
Martes-DomingoCerrado
11:00-17:30 h.
Museo 150, San Pablo Tepetlapa Coyoacán, C.P. 04620 Ciudad de México, CDMX
Llámanos 55 57197652
Entre las montañas y volcanes que flanquean el sur de la Ciudad de México se encuentra el volcán Xitle. Aquel es una pesadilla dormida que hizo erupción hace cerca de 1700 años y que en varias oleadas de magma destruyó todo el ecosistema anterior para crear un paisaje único y nuevo: el Pedregal.
El Pedregal, también llamado «malpaís» por siglos, fue un espacio yermo y deshabitado en el que nada crecía y que estaba dominado por las serpientes cincuates (cincóatl, Pituophis deppei). Sin embargo, durante la primera mitad del siglo XX se convirtió en un foco de atención para artistas e intelectuales que alabaron la belleza de su color, la profundidad de sus paisajes y la fuerza que emanaba de la imagen de sus rocas, cuevas y grietas. El color negro de sus rocas, el verde brillante de sus magueyes y nopaleras y la energía de sus lagartijas, cacomixtles y murciélagos, se convirtió en una de las mayores fuentes de inspiración de artistas y arquitectos como Dr. Atl, Armando Salas Portugal y Luis Barragán. Diego Rivera, quizá el más enamorado de todos, concibió el Anahuacalli como un espacio que dialogara con este paisaje a través de la mímesis con su color. Según el muralista, su museo era una emanación natural del Pedregal.
Siglos después, la urbanización ha alcanzado drásticamente al Pedregal. Sin embargo, oara el Anahuacalli, este paisaje sigue siendo una gran fuente de inspiración, por ello hasta el presente lo resguardamos como un oasis entre la ciudad donde conviven plantas, animales y la memoria de la comunidad que ha crecido con el museo. El Anahuacalli y su espacio ecológico son lugares de vida.
*En caso de condiciones climáticas extremas, como calor o lluvia, la visita se puede modificar.
ESTA SEMANA
[Talleres]